PROGRAMA MUJERES SEGURAS
Actualización del Programa Mujer y Mujer Segura

 

Introducción 

El Programa de Mujeres Seguras constituye una estrategia institucional de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla) orientada a fortalecer las acciones de difusión, protección y defensa de los derechos humanos de las mujeres desde una perspectiva de género y de diversidad sexual en el ámbito estatal.

Este programa surge de la necesidad de unificar los esfuerzos y trabajos desarrollados previamente en los programas “Mujer” y “Mujer Segura”, con el propósito de consolidar un instrumento integral que permita prevenir, atender y/o derivar de manera oportuna los casos de violencia contra Niñas, Adolescentes y Mujeres, promoviendo entornos libres de discriminación garantizando el acceso efectivo a la justicia y a una vida libre de violencia.

La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla (CDH Puebla), en cumplimiento con los compromisos internacionales asumidos por el Estado mexicano en materia de derechos humanos e igualdad de género, retoma las recomendaciones del Comité de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y las disposiciones establecidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), particularmente en lo referente a la prevención, atención y erradicación de la violencia contra las mujeres.

En este sentido, dentro de las recomendaciones emitidas por el Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) hacia el Estado mexicano, se destaca la necesidad de fortalecer el conocimiento de los derechos humanos de las mujeres a través de campañas y actividades públicas y la adopción de estrategias integrales dirigidas a mujeres, adolescentes y niñas para erradicar los estereotipos de género y combatir las causas estructurales de la violencia.

La Recomendación General núm. 33 (ONU, 2015), reconoce las barreras estructurales que impiden que las mujeres accedan a la justicia en casos de violencia, e insta a los Estados parte a garantizar mecanismos judiciales sensibles al género, con formación especializada, recursos adecuados y sistemas de rendición de cuentas.

En las Observaciones Finales sobre el Noveno Informe Periódico de México (2018), el Comité de la CEDAW manifestó su profunda preocupación por la persistencia de patrones de violencia en razón de género en todas sus manifestaciones (física, psicológica, sexual y económica), así como por el incremento de la violencia doméstica, las desapariciones forzadas, la tortura sexual y los feminicidios. Asimismo, señaló que los estereotipos discriminatorios y el sistema patriarcal continúan obstaculizando el avance hacia la igualdad entre mujeres y hombres. 

De igual forma, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH, 2018), en la sentencia del caso Mujeres Víctimas de Tortura Sexual en Atenco vs México, ordenó al Estado mexicano adoptar medidas concretas para fortalecer los mecanismos de atención y seguimiento a casos de tortura sexual cometida contra mujeres, reafirmando la obligación del Estado de prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos desde una perspectiva de género.

Con esto, dichos instrumentos internacionales señalan la importancia de fortalecer el conocimiento de los derechos humanos de las mujeres, eliminar los estereotipos de género y combatir las causas estructurales que perpetúan la violencia y la discriminación. 

 Este programa busca convertirse en un mecanismo que refuerce la atención integral de la violencia de género desde un enfoque de derechos humanos, perspectiva de género, interseccionalidad y diversidad sexual, contribuyendo así al fortalecimiento de una sociedad más justa, igualitaria, incluyente y libre de violencias.